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Acompañamiento Psicológico

Con Ana Marcela Polo Bastidas

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26 de febrero, 2026Salud Mental

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La ansiedad: Cuándo es normal y cuándo buscar ayuda

Hoy quiero hablar de un tema muy importante en la actualidad y que, en algún momento, todos hemos vivido: la ansiedad. Todos hemos sentido ansiedad, aunque sea mínima. Por ejemplo, cuando tenemos una presentación en la universidad o en el colegio. En ese momento, nuestra amígdala cerebral activa la alerta de huida porque empezamos a pensar que lo vamos a hacer mal, que se van a burlar o que nos vamos a equivocar. Entonces entramos en un estado de ansiedad y nuestra mente comienza a imaginar miles de escenarios… y casi todos terminan mal.

Persona con ansiedad

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad, en esencia, es un mecanismo de defensa. Es una respuesta natural del organismo que se activa para prepararnos ante un posible peligro. Nuestro cuerpo se pone en modo “lucha o huida” para protegernos. El problema es que muchas veces ese peligro no es real, sino que está en nuestra mente. La ansiedad suele aparecer cuando pensamos demasiado en el futuro, en lo que podría pasar, en cómo reaccionarán los demás o en si estaremos a la altura.

Es importante entender que no toda ansiedad es negativa. Existe la ansiedad adaptativa, que es eventual y específica. Tiene un inicio y un final, y suele aparecer ante situaciones reales, como un examen, una entrevista o una exposición. Esta ansiedad incluso puede ayudarnos, porque nos mantiene atentos, concentrados y preparados para responder mejor.

Ansiedad adaptativa vs. ansiedad patológica

✅ Ansiedad Adaptativa

Es eventual y específica. Tiene un inicio y un final claro. Aparece ante situaciones reales y concretas como exámenes, entrevistas o presentaciones. Nos mantiene alerta y puede mejorar nuestro rendimiento.

⚠️ Ansiedad Patológica

Es persistente y generalizada. Se mantiene como un estado de alerta casi permanente, incluso cuando no hay peligro real. Genera preocupaciones constantes, pensamientos catastróficos, respuestas exageradas y afecta el rendimiento, el descanso y la calidad de vida.

Cuando la ansiedad se vuelve patológica, puede manifestarse de muchas formas: dificultad para dormir, tensión muscular, fatiga, problemas de concentración, irritabilidad, y en casos más severos, ataques de pánico. Es cuando la preocupación se apodera de nuestros días y nos impide funcionar con normalidad.

Aprender a reconocerla y manejarla

La clave no es eliminar la ansiedad, porque es una emoción humana, sino aprender a identificar cuándo nos está ayudando y cuándo nos está sobrepasando. Entenderla nos permite manejarla mejor y no dejar que el miedo al futuro controle nuestro presente.

Algunas estrategias que pueden ayudarte incluyen: enfocarte en el presente en lugar de anticipar lo peor, practicar técnicas de respiración consciente, identificar qué pensamientos disparan tu ansiedad, establecer rutinas que te den estabilidad, y permitirte buscar ayuda profesional cuando sientes que la ansiedad te supera.

💭 Recuerda: La ansiedad es parte de la experiencia humana. No se trata de eliminarla, sino de aprender a reconocerla, entenderla y gestionarla para que no controle tu vida.

Si sientes que la ansiedad te está afectando de manera constante, que interfiere con tu día a día o que no puedes controlarla por ti mismo, es momento de buscar apoyo profesional. No estás solo en esto, y pedir ayuda es un acto de valentía y autocuidado.

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